Cuando el mostrador también es un proyecto de vida
Ser mujer, madre y empresaria no es un equilibrio sencillo. Para muchas mujeres que trabajan en farmacia, el día comienza mucho antes de abrir la cortina del local y termina mucho después de cerrar caja. Entre decisiones de negocio, cuidado de la familia y responsabilidades cotidianas, construir un proyecto propio requiere constancia, visión y una enorme capacidad de adaptación.
En esta edición de Pakali queremos dar voz a mujeres que viven esta realidad todos los días. Mujeres que no solo atienden una farmacia, sino que lideran un negocio, cuidan a su familia y construyen un futuro con propósito.
Nory Becerra Orozco es dueña de farmacias, mamá y empresaria. Su historia refleja el camino de muchas mujeres que, sin renunciar a sus distintos roles, deciden apostar por su crecimiento profesional y personal. A través de su experiencia, buscamos inspirar a otras mujeres a creer que es posible emprender, liderar y crecer, aun en medio de los desafíos que implica conciliar la vida familiar con un negocio propio.
1️⃣ ¿Cómo empezó tu camino en el mundo de la farmacia y qué te motivó a emprender?
Pertenezco a una familia originaria de Michoacán y he tenido la fortuna de crecer con el ejemplo de mis padres, Ángela Orozco y José Luis Becerra, quienes siempre han apostado por el emprendimiento. Ver su capacidad para adaptarse a los cambios, desde su llegada de un pueblo a la gran Ciudad de México, así como las estrategias y el esfuerzo con los que lograron hacer crecer sus negocios, transformó por completo mi manera de pensar, desarrollar proyectos y enfrentar los retos.
Desde muy pequeña estuve familiarizada con el gremio farmacéutico, un entorno que me permitió aprender constantemente y comprender el valor del trabajo, la cercanía con las personas y la importancia de construir relaciones de confianza.
También ha sido muy inspirador ver cómo mis hermanos se han desarrollado dentro del mismo sector y todo lo que he podido aprender de ellos a lo largo del camino.
Más adelante, alrededor de los 16 años, comencé a colaborar con una de las personas que más admiro y que ha sido una gran motivación para mí: mi hermano, Juvenal Becerra. Ser testigo de sus logros, disciplina y visión me impulsó a creer en mis propias capacidades y a dar el paso para emprender mi propio negocio.
2️⃣ ¿En qué momento te diste cuenta de que tu farmacia era más que un trabajo: era un proyecto de vida?
Comencé a verlo como un proyecto de vida en el momento en que me di cuenta de que realmente disfrutaba mi trabajo. Más allá del crecimiento profesional, descubrí que esta actividad me permitía conocer a muchas personas, aprender constantemente y enfrentar nuevos retos todos los días.
Pero, sobre todo, entendí el valor de poder equilibrar mi vida personal y profesional, tener tiempo de calidad con mi familia y organizarme de manera que pudiera cumplir con todas mis actividades sin dejar de disfrutar lo que hago. Ahí fue cuando comprendí que no solo era un trabajo, sino un camino con propósito y una forma de vida.
3️⃣ ¿Cuál ha sido el mayor reto de combinar la maternidad con la dirección de tu negocio?
Uno de los mayores retos ha sido aprender a equilibrar la responsabilidad de dirigir mi negocio con mi papel como madre. En algún momento llegué a pensar que, por enfocarme en el trabajo, podría perderme momentos importantes en la vida de mis hijos.
Sin embargo, con el tiempo, y a través de mucha prueba y error, he aprendido a encontrar un equilibrio entre ser mujer, esposa, madre y emprendedora. Entendí que ambas facetas implican compromiso, esfuerzo y dedicación constante, pero también descubrí que las dos son profundamente gratificantes.
Hoy valoro mucho poder desarrollarme profesionalmente sin dejar de estar presente en mi familia, aprendiendo cada día a organizarme mejor y a disfrutar cada etapa.
4️⃣ ¿Qué aprendiste de ser mamá que hoy aplicas en tu rol como empresaria?
Ser mamá me ha enseñado habilidades y valores que hoy aplico todos los días en mi rol como empresaria. Creo que existe un vínculo muy especial que se desarrolla a través de la maternidad, basado en el amor, la paciencia y la empatía, y que naturalmente termina reflejándose también en la forma en que uno se relaciona con las personas en el ámbito laboral.
En el día a día, tanto en la familia como en el trabajo, aprendemos a escuchar, resolver problemas, acompañar y entender distintas necesidades. La maternidad también me enseñó a ser organizada, flexible y a adaptarme rápidamente a cualquier situación.
Además, ser mamá implica desempeñar muchos roles al mismo tiempo: enfermera, maestra, cocinera e incluso psicóloga. De manera muy similar, en la farmacia también desarrollamos múltiples funciones todos los días: atender clientes, surtir productos, administrar, llevar controles y resolver situaciones constantemente. Esa capacidad de ser “todóloga” me ha ayudado muchísimo a fortalecerme tanto personal como profesionalmente.
5️⃣ ¿Crees que las mujeres lideran distinto los negocios de farmacia? ¿En qué lo notas?
Sí, considero que las mujeres suelen aportar una forma distinta de liderazgo en los negocios de farmacia, especialmente en aspectos como la colaboración, la empatía, la inclusión y la organización.
Muchas veces tenemos una sensibilidad diferente para comprender las necesidades y preocupaciones tanto del equipo de trabajo como de los clientes, y eso ayuda a construir ambientes más armónicos, de confianza y con mejor comunicación.
También creo que las mujeres tendemos a involucrarnos mucho en los detalles, en el seguimiento y en el cuidado de las relaciones humanas, algo fundamental en un sector tan cercano a las personas como lo es la farmacia.
6️⃣ ¿Qué cualidades consideras clave para una mujer que quiere emprender en este sector?
Considero que algunas de las cualidades más importantes para una mujer que desea emprender en este sector son la visión estratégica, la paciencia, la confianza en sí misma, la adaptabilidad y la capacidad para resolver problemas.
El entorno farmacéutico cambia constantemente y requiere tomar decisiones, organizar equipos, atender clientes y enfrentar nuevos retos todos los días. Por eso, mantener la disciplina y la constancia es fundamental.
Creo que cuando todas estas cualidades se combinan con compromiso y pasión por lo que se hace, pueden lograrse excelentes resultados tanto a nivel personal como para el crecimiento del negocio.
7️⃣ En los momentos difíciles, ¿qué te ayuda a seguir adelante?
Sin duda, lo que más me ayuda a seguir adelante en los momentos difíciles es el apoyo y la unión familiar. Saber que puedo contar con mi esposo, Eduardo Ramírez, así como con mis padres y hermanos, me da fortaleza y tranquilidad.
Ante cualquier adversidad, siempre están presentes para escuchar, dialogar y buscar juntos la mejor solución. Ese respaldo emocional y la confianza que existe entre nosotros han sido fundamentales tanto en mi vida personal como en mi desarrollo profesional.
8️⃣ ¿Qué consejo le darías a una mujer que hoy atiende una farmacia y sueña con crecer su propio negocio?
Le diría que disfrute su trabajo y que busque encontrar un equilibrio y una armonía entre su vida personal y laboral. También es muy importante fijarse metas claras y prepararse constantemente para poder alcanzarlas.
La capacitación, la disciplina y la confianza en una misma hacen una gran diferencia en el crecimiento profesional y personal.
Y, sobre todo, que no tenga miedo a equivocarse, porque muchas veces los errores también enseñan y ayudan a crecer. El verdadero error es no intentarlo y quedarse con la duda de hasta dónde se podría haber llegado.
9️⃣ Si tuvieras que definir tu camino en una frase, ¿cuál sería?
“La vida se disfruta en los pequeños momentos, no solo en los grandes planes.”